Las lluvias del 10 y 11 de julio dejaron al descubierto deficiencias en el Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE en Hermosillo. Personal médico y derechohabientes reportaron filtraciones, inundaciones y afectaciones en varias áreas.
El área de urgencias se inundó por filtraciones desde una pared exterior. Videos muestran agua cayendo sobre escritorios; el personal protegió equipo y documentos. Además, un centro de carga cerca de urgencias emitió sonidos mientras el agua entraba, generando preocupación por un posible riesgo eléctrico. Los elevadores no funcionaban, lo que dificultó la movilidad.
Inversión y obras pendientes
Apenas semanas antes, el ISSSTE anunció un programa de rehabilitación con 45 millones de pesos. El 22 de junio detalló que 20 millones se destinarían a infraestructura y equipamiento, y 25 millones a mantenimiento, incluyendo impermeabilización, climatización y modernización de quirófanos.
Sin embargo, las filtraciones del fin de semana reavivaron cuestionamientos sobre la efectividad de las obras. El Gobierno de Sonora entregó equipo médico y apoyó con instalación de tablero eléctrico, pintura e insumos, además de 18 de los 28 equipos minisplit contemplados.
Hasta ahora, el ISSSTE no ha informado si las afectaciones provocaron daños mayores en la operación del hospital o si serán necesarias nuevas intervenciones para corregir las fallas.




