Porque Nunca Es Tarde Para un Plan… Cuando Ya Está el Problema
En un giro de eventos que nadie, absolutamente nadie, pudo haber previsto (excepto, quizás, todos los habitantes de Cajeme), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha anunciado con bombo y platillo que el Gabinete de Seguridad federal se ha dignado a percatarse de que los homicidios han aumentado en ese municipio de Sonora. La solución, como es tradición en estos lares: un plan especial. Porque ¿qué mejor manera de combatir la violencia que con una buena dosis de burocracia y reuniones matutinas?
La mandataria, en un alarde de transparencia que seguramente nos conmoverá a todos, explicó que la conferencia de prensa empezó un poco tarde. ¿La razón? Una sesión de urgencia con el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, y el alcalde de Cajeme, Javier Lamarque. Imagínense la escena: las mentes más brillantes del país, reunidas, dándose cuenta de que… oh, sorpresa… los asesinatos han “subido un poquito”. Un eufemismo tan delicioso que casi sabe a glaseado. Un “poquito” de violencia, como un “poquito” de sal en la comida, pero con cadáveres.
Excelente Trabajo y Otros Eufemismos Encantadores
Sheinbaum, en su narrativa característica, no perdió la oportunidad de elogiar el “excelente trabajo” de las autoridades estatales y municipales. Claro, es un trabajo tan excelente que ha merecido la creación urgente de un plan federal para contener la hemorragia. Es como felicitar al capitán del Titanic por su impecable manejo de la cubierta de primera clase mientras la proa se hunde en el Atlántico.
La joya de la corona en este discurso fue el lapsus linguae de la presidenta: “estamos haciendo un plan especial para controlar… no controlar, sino ayudar a disminuir los delitos”. Ah, ¡qué alivio! Por un momento pensamos que querían “controlar” los homicidios, lo cual suena tan autoritario. Mejor “ayudar a disminuirlos”, una frase que evoca la imagen del gobierno federal repartiendo volantes a los criminales con la súplica: “¿No matarían un poquito menos, por favor? Se los pedimos bonito”.
Uno no puede evitar preguntarse, con una curiosidad puramente académica, ¿en qué consistirá este famoso plan? ¿Será una comisión para estudiar la comisión que supervisa el subcomité de análisis de la violencia? ¿Tal vez un seminario virtual sobre los beneficios de no dispararse entre vecinos? O quizás, y esto es solo una especulación salvajemente innecesaria, la estrategia sea enviar pensamientos positivos y buenas vibras a Cajeme. Después de todo, la innovación en políticas de seguridad no tiene límites.
La verdadera pregunta retórica que flota en el aire, más pesada que el humo de pólvora, es: ¿qué demonios ha estado pasando para que la situación escalara hasta el punto de necesitar una reunión de alto nivel para, atención, “ayudar a disminuir” los crímenes? Pero shhh, no hagamos preguntas incómodas. Admiremos en su lugar la rapidez de la reacción gubernamental, que actúa justo después de que el problema se ha vuelto innegable. Eficiencia pura.
En un mundo ideal, la noticia de que el gabinete de seguridad se reúne para frenar una ola de violencia sería… bueno, la norma. Pero aquí, en la gloriosa realidad nacional, es material para una tragicomedia. Es el equivalente gubernamental a poner una curita en una herida de bala mientras se comenta: “Vaya, parece que esto duele”.
Así que ahí lo tienen, damas y caballeros. El gobierno federal está “alistando” su artillería pesada de planes y apoyos. Mientras tanto, en Cajeme, la vida, o la pérdida de ella, sigue su curso. Porque la maquinaria estatal avanza, lenta pero segura, siempre a tiempo para llegar… justo después de la catástrofe.
¿No es maravilloso saber que nuestros impuestos trabajan duro para generar estrategias que surgen como reacción y no como prevención? La próxima vez que un homicidio “suba un poquito”, ya saben: paciencia. El plan especial está en camino. Eventualmente.
¿Te intriga ver cómo se desarrolla esta estrategia contra la violencia? Comparte este artículo para que más personas estén al tanto de los “excelentes trabajos” en curso y explora nuestro sitio para más análisis sobre la eficacia de las políticas de seguridad pública.




