Culiacán arde otra vez: balacera en Villas del Cedro y cacería en La Cantera
Parece que en Sinaloa los fines de semana no existen para los que portan armas largas. Anoche, el fraccionamiento Villas del Cedro se convirtió en escenario de una balacera entre el Grupo de Operaciones Especiales del Estado y un grupo armado. Saldo: tres civiles y dos policías heridos. Todos al hospital, como si fuera rutina.
¿Qué pasó? Una llamada anónima alertó sobre tipos sospechosos con armas en una calle del fraccionamiento. Los agentes llegaron, y en lugar de encontrar sospechosos, encontraron plomo. Los civiles, detenidos después del tiroteo, también resultaron heridos y fueron auxiliados. Las autoridades aseguraron tres armas automáticas, cargadores, chalecos tácticos y una camioneta. La escena del crimen, perfectamente montada para el parte oficial.
Mientras tanto, en La Cantera… El ejército montó un operativo de búsqueda tras perseguir a un vehículo con civiles armados. Los tipos huyeron hacia un fraccionamiento residencial, donde se refugiaron en una casa. El inmueble está cercado, pero hasta ahora no se sabe si lograron detener a alguien. Los militares siguen vigilando, como si esperaran que los malos salgan a tomar el sol.
Lo curioso es que en ambos casos, las autoridades guardan silencio sobre los detalles clave: ¿quiénes eran los agresores? ¿A qué grupo pertenecen? ¿Por qué siempre hay una llamada anónima que “alerta” justo antes de que todo explote? La memoria histórica de Culiacán dice que estos “operativos” suelen terminar en más preguntas que respuestas. Y mientras, los hospitales reciben a los heridos, y los vecinos se preguntan si mañana será su casa la que amanezca acordonada.




