Ismael El Mayo Zambada, exlíder del Cártel de Sinaloa, pidió al juez Brian M. Cogan considerar su delicado estado de salud y su cooperación total al dictar sentencia el 20 de julio.
Su abogado, Frank Pérez, presentó un documento ante la corte del Distrito Este de Nueva York. Destacó que Zambada aceptó su responsabilidad desde su llegada a Estados Unidos hace dos años, tras ser secuestrado.
Edad avanzada y problemas médicos
A sus 76 años, el acusado padece afecciones médicas complejas y progresivas. Sabe que la gravedad de los 17 cargos —tráfico de drogas y homicidio— le impedirá salir libre. Por eso solicitó ser recluido en un Centro Médico Federal de la Oficina de Prisiones, como Butner, Rochester o Springfield, adecuados para sus necesidades.
La defensa señaló que al declararse culpable y evitar un juicio, Zambada ahorró recursos judiciales y evitó riesgos de seguridad. El documento también incluyó detalles de su historia: la muerte de su padre truncó sus estudios y comenzó en el tráfico de marihuana a los 19 años en su pueblo natal.




