El reloj legislativo ya está en marcha
Víctor Hugo Lobo, el diputado que preside la Comisión de Reforma Política Electoral, acaba de ponerle fecha a todo. La meta, según él, es clara: tener el dictamen listo para la tercera semana de marzo.
Luego, llevarlo al pleno alrededor del 24 de marzo. Y remitirlo al Senado en la última semana del mes. Un cronograma que no deja espacio para respirar.
“La meta es emitir el dictamen en la tercera semana de marzo para llevarlo al pleno alrededor del 24 de marzo”, explicó el legislador.
Si todo avanza como pintan –un gran si en este oficio–, en los primeros días de abril la minuta ya estaría viajando a los congresos locales. Ahí es donde se definiría su destino constitucional.
¿Y el debate? ¿Dónde queda?
Lobo Román asegura que una vez que la iniciativa llegue a comisiones, se convocarán “de inmediato” reuniones de trabajo. Promete mesas de discusión durante dos semanas antes de redactar el dictamen final.
También dice tener una lista de especialistas y académicos listos para ser invitados. Para “enriquecer” la propuesta, claro. Suena bien sobre el papel. La pregunta es si dos semanas son suficientes para analizar a fondo una reforma que toca el corazón del sistema.
La velocidad es llamativa. Parece que quieren tener todo amarrado antes de que nadie tenga tiempo de preguntar demasiado. Ya veremos si el debate prometido es sustancia o solo un trámite rápido para cumplir con el calendario.




