El contrabando de combustible desde Estados Unidos a México, que creció durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, tiene un epicentro claro: Tamaulipas. En sus aduanas se corrompieron marinos y soldados, cobrando millones por dejar pasar millones de litros. De Tamaulipas era originario Sergio Carmona, El rey del huachicol, y también Roberto Blanco Cantú, El señor de los buques, prófugo de la justicia. Los Metros, facción del Cártel del Golfo ahora ligada al CJNG, operan desde allí. En esa entidad dieron muerte al fiscal Ernesto Vásquez Reyna tras un decomiso de combustible. La Red de Control de Delitos Financieros reportó 7.000 millones de dólares en actividades sospechosas en el último año.
El entramado criminal en las aduanas
Una base de datos de EL PAÍS, combinando informes confidenciales y estadísticas de comercio exterior, revela que de los 2.800 millones de litros de lubricantes importados desde 2019, casi 2.700 ingresaron por las aduanas de Tampico, Matamoros, Altamira, Nuevo Laredo y Ciudad Reynosa. En marzo de 2025, el petrolero Challenge Procyon arribó a Tampico con supuestos aditivos; en verdad transportaba combustible. El cateo derivó en la incautación de 10 millones de litros de diésel, 192 contenedores y 32 vehículos. Este caso destapó una conspiración que unió a marinos de alto rango, funcionarios aduanales y empresarios, logrando contrabandear al menos 564 millones de litros en 69 buques desde 2023. La Fiscalía señala a Fernando y Manuel Roberto Farías Laguna, sobrinos políticos del exsecretario de Marina José Rafael Ojeda Durán, como cabecillas.
Colaboradores y fugas
Mefra Fletes, empresa distribuidora del combustible traficado, tuvo como socio a Roberto Blanco Cantú desde 2019. Una de sus pipas llevó a la policía desde el Challenge Procyon hasta un predio en Altamira donde hallaron los millones de litros. Blanco Cantú está prófugo desde septiembre de 2025, cuando se liberó otra orden de captura contra ocho personas vinculadas a esa firma. Además, tres soldados de alto rango están prófugos acusados de permitir, desde la aduana de Matamoros, el contrabando de 144 millones de litros entre junio de 2024 y julio de 2025. Documentos internos de la Sedena, filtrados en los Guacamaya Leaks, indican que el Gobierno tenía información de estas operaciones desde hace más de cinco años.
Sanciones de EE.UU. y huachicol a la inversa
En agosto de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. sancionó a dos mexicanos y nueve empresas por contrabando de combustible. Señaló a Tamaulipas, junto con Nuevo León y Coahuila, como puntos de entrada. Paralelamente, en un juicio en EE.UU., el magnate James Jensen es acusado de un huachicol a la inversa: introducir crudo robado a Pemex desde México. El testigo estrella, Luis Ariel Rivera, reveló vínculos con el CJNG y sobornos en aduanas. El caso evidencia que el huachicol es una crisis compartida entre México y Estados Unidos, con pérdidas multimillonarias para ambos países.