El Vaticano pospone la fiesta celestial del primer santo con sudadera
Parece que hasta en el cielo hay retrasos en la agenda. El Vaticano, en un giro dramático digno de telenovela divina, ha decidido aplazar la canonización de Carlo Acutis, el primer santo millennial, porque, oh sorpresa, el papa Francisco falleció. ¿Quién lo hubiera visto venir? Bueno, quizás algún profeta, pero nadie le hizo caso.
Un santo que prefería jeans sobre túnicas
El joven Acutis, quien seguramente hubiera subido su propia canonización a Instagram con filtros celestiales, iba a ser elevado a los altares este domingo. Pero, como en toda buena historia, hubo un plot twist: el Papa partió al más allá, dejando a nuestro candidato a santo en el limbo burocrático. Ironías de la vida (y de la muerte).
Mientras tanto, su cuerpo —vestido con zapatillas y sudadera, porque la santidad ya no es lo que era— sigue en exhibición en Asís, Italia, donde los fieles hacen cola como si fuera el estreno de una película de Marvel. Eso sí, con menos palomitas y más oraciones.
Su ascenso a los altares comenzó hace una década, cuando un grupo de sacerdotes y amigos decidió que un chico que creó una página web sobre milagros eucarísticos y ayudaba a personas sin hogar merecía algo más que un “like”. En 2018 lo declararon “venerable” (un paso antes de santo, pero sin los superpoderes), y en 2020 lo ascendieron a “beato” después de que un niño en Brasil se curara “misteriosamente”. ¿Coincidencia? La Iglesia dice que no, y ellos tienen los documentos para probarlo.
El año pasado, sumaron otro milagro a su currículum: una estudiante que se recuperó de un grave accidente después de que su madre rezara en su tumba. ¿Próximo paso? Que alguien le pida ayuda para aprobar un examen y ver si funciona.
Mientras tanto, el Jubileo para adolescentes sigue en pie, porque, al parecer, la fe no entiende de cancelaciones. Eso sí, con “modificaciones”, que en lenguaje vaticano significa “rezad, pero no os juntéis mucho”.
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