Mediadores encabezados por Qatar y Pakistán lograron avances concretos para que Washington y Teherán retomen la mesa de negociaciones, según funcionarios regionales que pidieron anonimato. Ambas partes pausaron ataques durante tres días consecutivos —un respiro tras dos semanas de bombardeos que escalaron tras el cierre del estrecho de Ormuz.
Arabia Saudita derribó drones de grupos proiraníes lanzados desde Irak contra sus instalaciones petroleras, mientras los hutíes en Yemen reivindicaron un ataque similar. Jordania también reportó dos drones interceptados, sin víctimas. En Irak, dos ataques con drones alcanzaron a un grupo disidente kurdo iraní.
El presidente Donald Trump afirmó que Irán pidió extender las conversaciones y que hay una “buena posibilidad” de acuerdo. Pero Teherán niega negociaciones directas. Un portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, aclaró que “los mediadores pueden transmitir mensajes”, pero no hay diálogo directo.
El detonante de la escalada: el estrecho de Ormuz. Irán y Omán conversaron sobre un mecanismo para gestionar el tránsito marítimo, respetando la soberanía y la seguridad iraní. El portavoz iraní subrayó que el objetivo es “garantizar una navegación segura”, pero la vía sigue cerrada al tráfico comercial, que cayó a su nivel más bajo en tres semanas, según un organismo supervisado por la Marina estadounidense.
Estados Unidos impuso un bloqueo naval que ha redirigido 17 buques, inutilizado dos y abordado otros dos. El acuerdo provisional alcanzado en junio, de 60 días, ya está avanzado pero sin avances sobre el programa nuclear iraní, el punto central de las tensiones.
Los analistas cuestionan la capacidad de mantener los ataques. El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, advirtió a Trump que las reservas de misiles e interceptores están bajo presión, y que “el poder aéreo tiene sus límites”. Trump dijo que las reservas están en “muy buena forma”, aunque admitió que desearía tener más.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene previsto reunirse con Trump en Washington. Hezbolá lanzó proyectiles contra Israel al inicio de la guerra, que causó la muerte de altos dirigentes iraníes, incluido el ayatolá Ali Jamenei. Las conversaciones entre Israel y Líbano, mediadas por Estados Unidos, continuarán en Roma con enfoque en zonas piloto para el repliegue israelí.
Los hutíes amenazan con bloquear el tráfico saudí en Bab al-Mandeb, lo que eleva la presión sobre los suministros energéticos mundiales y los precios de la gasolina.