De las baladas románticas a las canciones de cuna
Noel y Leonel, los chicos que nos hicieron llorar con sus canciones de amor en los 2000, ahora tienen otra cosa en la cabeza: los pañales, las madrugadas y la paternidad. Y su nuevo disco, ‘Escenas’, es el reflejo perfecto de ese cambio.
“Fue un disco lacrimógeno. Terminábamos cada canción y era imposible no quebrarnos”, confiesa Noel. No es para menos. Cambiaron el tema del desamor por el del tiempo que pasa, los hijos que crecen y los padres que envejecen.
La vida real supera a la nostalgia
La banda que fue sinónimo de romance adolescente cumple un cuarto de siglo. Y ya no escriben desde el recuerdo, sino desde el presente más crudo y conmovedor.
“La experiencia de tener hijos nos hizo entender mejor a nuestros padres… Eso nos dio material que nunca hubiéramos escrito”, explica Leonel Schajris.
Una de las primeras canciones, ‘Estaremos aquí’, nace precisamente de ese miedo y esa responsabilidad paternal: pensar en el día en que ya no estarán para ver crecer a sus niños.
Lo curioso es cómo este giro vital también cambió su filosofía musical. En una industria obsesionada con métricas y algoritmos, ellos decidieron ignorar el ruido.
“Los números muchas veces te alejan del arte. Tratamos de regresar a la esencia”, afirma Noel. Su objetivo ahora es simple: hacer música honesta que eduque al algoritmo, no al revés.
‘Escenas‘ ya está disponible en todas las plataformas. Y como buen documental sonoro de esta nueva etapa, lo acompañarán con una gira por México. Monterrey, Ciudad de México y Guadalajara serán los primeros testigos de este dúo renovado, que cambió el amor de pareja por el amor familiar… y le quedó igual de bien.




