Cuando un influencer se encuentra con una estrella del pop (y el karma le juega una mala pasada)
Robe Grill, el influencer mexicano que todos seguimos pero fingimos no conocer, acaba de soltar la bomba del año: tuvo una cita con Olivia Rodrigo. Sí, la misma Olivia que nos hizo llorar con drivers license y que ahora, aparentemente, tiene tiempo para salir con creadores de contenido. ¿El universo es un chiste o qué?
De grabación en YouTube a mensajes de iMessage: la trama digna de un K-drama
Todo empezó cuando el equipo de Rodrigo, después de grabar juntos, le soltó al youtuber sonorense eso de “hay química, bro”. Clásico. Lo que nadie esperaba es que, días después, la mánager de Olivia le pasara el número de Robe como si fuera 2008 y esto fuera MSN Messenger. ¿iMessage? En 2024? Qué vintage, pero hey, funcionó.
El problema fue cuando Robe, en su rol de “influencer despistado”, no encontró el mensaje hasta que recordó que los famosos usan apps exclusivas para evitar plebeyos como nosotros. La cantante le agradeció por la colaboración, empezaron a hablar “todo equis” (traducción: nada comprometedor), y así nació el plan de la segunda grabación… y la famosa cita-comida.
El momento en que todo se fue al garete (literalmente)
Imaginen la escena: Olivia Rodrigo caminando con cubrebocas y gorra (como si eso evitara que la reconocieran), pasando frente a una revista… de ella misma. “Sácame una foto con mi propia portada”, dijo la estrella, en lo que podría ser el acto más meta del año. Robe, obvio, accedió, porque ¿cómo le dices que no a quien te prestó su fama por un día?
Pero el verdadero desastre llegó en el restaurante. Entre el menú y sus ganas de impresionar, al youtuber se le ocurrió pedir un club sándwich que resultó ser una Torre Eiffel de pan. “No pude hablar bien con tanta comida en la boca”, confesó después. Olivia, probablemente, pensando: “¿Este es el influencer del que tanto hablan?”.
Para colmo, el final fue digno de una comedia romántica mala: la dejó en una grabación, se despidieron como colegas, y ahora siguen hablando… “algo ahí en proceso” (léase: NPI si volverán a salir).
Moraleja: Si alguna vez sales con una celebridad, evita los sándwiches monumentales. Y si lo haces, al menos graba un TikTok para que el ridículo valga la pena.
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