El viaje de Ye a Londres se quedó sin luz verde
Lo que iba a ser su gran regreso a los escenarios británicos después de más de diez años se esfumó. Al artista antes conocido como Kanye West le retiraron la autorización electrónica para entrar al Reino Unido. El motivo: considerar que su presencia no sería “conducente al bien público”.
Wireless, el festival donde iba a ser cabeza de cartel del 10 al 12 de julio, anunció la cancelación total. Los organizadores, Festival Republic, confirmaron que se emitirán reembolsos a todos los que compraron entrada.
La presión venía creciendo desde hace semanas. Patrocinadores y políticos pedían cancelar sus conciertos, recordando la condena generalizada que recibió el rapero por sus comentarios antisemitas y por expresar admiración hacia Adolf Hitler.
“La comunidad judía querrá ver un arrepentimiento y un cambio genuinos”, dijo Phil Rosenberg, presidente de la Junta de Diputados de los Judíos Británicos.
El historial es pesado. El año pasado, Ye lanzó una canción titulada “Heil Hitler” y vendió una camiseta con una esvástica en su web. En enero intentó una disculpa pública mediante un anuncio de página completa en The Wall Street Journal, atribuyendo su comportamiento a un “episodio maníaco” de cuatro meses.
Justo antes de que le quitaran el permiso, Ye soltó un comunicado pidiendo reunirse con la comunidad judía del Reino Unido para escuchar. “Sé que las palabras no bastan, tendré que demostrar el cambio con mis acciones”, escribió.
Pero parece que las acciones llegaron tarde. Mientras Festival Republic defendía su contratación inicial e instaba al “perdón y la esperanza”, el Ministerio del Interior británico tomó cartas en el asunto. La puerta para tocar ante 150.000 personas en Finsbury Park se cerró.
Así que no habrá regreso triunfal. Solo un silencio incómodo y un festival por hacer desde cero. A veces, el escenario más grande es el que nunca pisas.




