¿Se acuerdan cuando “Californication” sonaba en MTV mientras intentábamos grabar el video en VHS? Bueno, pues ahora esos recuerdos tienen precio de豪宅.
Según The Hollywood Reporter, los Red Hot Chili Peppers acaban de vender su catálogo musical a Warner Music Group por la módica suma de más de 300 millones de dólares. Sí, leyeron bien. Esa cifra que haría que cualquier millennial se pregunte si debería haber aprendido a tocar el bajo en lugar de estudiar una carrera.
“Fuentes cercanas a la situación detallaron al medio que Warner lo habría adquirido a través de su empresa conjunta con Bain Capital.”
El deal incluye esos temazos que marcaron nuestra adolescencia: “Otherside”, “Snow (Hey Oh)” y, por supuesto, la icónica “Californication”. Según Rolling Stone, el catálogo genera como 26 millones de dólares anuales en ingresos. No está mal para unos señores que ya pasaron los 50, ¿eh?
¿Por qué esto no es solo otra noticia de millonarios?
Mira, esto no es nuevo. En 2021 ya habían vendido los derechos de publicación a Hipgnosis Songs por 140 millones. Pero lo que hace interesante este movimiento es que se suma a una tendencia: artistas vendiendo sus catálogos como si fueran propiedades en Miami. Pink Floyd, Kiss, Tame Impala, Queen… todos han hecho lo mismo.
Y aquí está el plot twist: los Chili Peppers siguen siendo una máquina de hacer giras. Conciertos agotados, miembros del Salón de la Fama del Rock, y ahora con un cheque de $300M en el bolsillo. Es como si hubieran encontrado la fórmula para ser inmortales: vender el pasado para seguir rockeando el presente.
La banda no ha confirmado ni desmentido, pero, seamos honestos, con esa cantidad de dinero, hasta Tarantino (mi gato) dejaría de roncar para prestar atención. Mientras tanto, nosotros seguiremos tarareando “Give It Away” en la ducha, sabiendo que esos riffs ahora son propiedad de una corporación. Pero hey, al menos la nostalgia sigue siendo gratis.




