Un palacio con problemas
La familia real noruega está en un momento complicado. Mientras la princesa Mette-Marit lidia con sus propios asuntos de salud, su hijo mayor, Marius Borg Hoiby, se enfrenta a la justicia.
Y las noticias no son buenas. La Fiscalía de Noruega acaba de pedir 7 años de prisión para el joven de 29 años.
Acusaciones graves y un trato igualitario
Marius está acusado formalmente por la presunta agresión a cuatro mujeres, además de violencia doméstica y otros delitos. Desde febrero está en prisión preventiva.
Lo más llamativo es la postura clara de las autoridades. Han sido contundentes:
“Será juzgado como cualquier otro ciudadano, sin recibir trato preferencial ni más severo por su vínculo con la realeza”.
El proceso judicial principal concluyó el jueves 19 de marzo. Ahora queda esperar la sentencia final, mientras el palacio intenta manejar una crisis que mezcla lo personal, lo familiar y lo legal.




