Una comedia con sabor a nostalgia
El cineasta Gabriel Ripstein convierte la hazaña de México al conseguir el Mundial de 1986 en una sátira que combina humor y crítica. La película, protagonizada por Diego Luna y Karla Souza, se estrena el 5 de junio en Netflix.
“Es una oportunidad para asomarse a lo que se supone que no deberías de ver de cómo se organiza un Mundial”, dijo Ripstein en una entrevista reciente.
El director, que vivió los ochenta como adolescente, aprovecha la anécdota real para explorar la idiosincrasia mexicana.
La trama: ambición y terremoto
Diego Luna interpreta a Martín De La Torre, un empleado de la Federación Mexicana de Fútbol harto de la mediocridad de su jefe. En lugar de luchar por el Mundial del 86, el jefe planea viajar a Suiza por chocolates. Colombia había renunciado como sede en 1982.
De La Torre, en medio de un matrimonio conflictivo y una aventura con su vecina Susana (Karla Souza), denuncia en televisión al periodista José Ramón Fernández, personaje real. Logra destituir a su jefe y asume la misión de traer el Mundial.
La historia incluye al magnate Emilio Azcárraga Milmo, interpretado por Daniel Giménez Cacho. Todo parece perderse con el terremoto de 1985, pero De La Torre usa la devastación y la resiliencia como argumento ante la FIFA.
Vestuario de época
La diseñadora Adela Cortázar confeccionó más de 100 trajes. Muchas prendas de Susana son originales de los ochenta. Cortázar, también adolescente en esa década, recuerda a las hordas festejando en El Ángel de la Independencia.
De vuelta al Mundial
Parecía imposible un tercer Mundial, pero México será sede otra vez en 2026 junto con Estados Unidos y Canadá, a partir del 11 de junio.




