Regreso a las tablas
Marimar Vega vuelve al teatro. La actriz, hija del legendario Gonzalo Vega, estrena el 17 de julio en el Foro Shakespeare la obra Requiem. Un reencuentro con las tablas que no se daba desde hace nueve años, cuando participó en Al otro lado de la cama.
Cada noche, de niña, acompañaba a su padre a las funciones. Ahora evoca sus consejos. “Es bonito el legado, el apellido”, dice sobre ser “hija de…”. “Creo que cada quien ha hecho su camino y las personas ya nos reconocen por nuestra labor”.
Su primera vez sobre un escenario fue hace 26 años, en una temporada de Don Juan Tenorio en Tijuana. Tenía 17 años. “Tengo muy presentes los nervios que sentía”, recuerda. “Es tanta la adrenalina que sientes que te va a dar un ataque de pánico”. Gonzalo Vega, fallecido en 2016, le puso una condición: debía comenzar con teatro clásico, porque para él era la base de cualquier actor respetado.
Ahora, con Requiem, vuelve a sentir esa emoción. “Mi corazón está contento”, afirma. “Poder trabajar un texto, intercambiar ideas, eso no te lo da la televisión”.
La obra, escrita por Reynolds Robledo, enfrenta a Emma, una fiscal de Estados Unidos (Marimar Vega), con el Padre Banks (Bruno Bichir). La trama: en una prisión de Texas, un niño de 11 años será ejecutado por un crimen atroz. Ella defiende la sentencia; él espera un milagro. “¿Qué estamos haciendo mal?”, se pregunta Vega. “¿Puede la violencia corregirse con más violencia? Sí creo que en un momento de impunidad a veces la mano dura es necesaria… pero lo otro no ha funcionado”.
Marimar se sabe acompañada, pero el estreno la pone nerviosa. El escenario la espera.




