El receptor que desafía las convenciones (y los zapatos) en la NFL
Mack Hollins no es tu jugador de fútbol americano promedio. El receptor de los New England Patriots se ha ganado la etiqueta de uno de los tipos más singulares de la liga. ¿La razón? Sus atuendos prejuego son espectáculo aparte y tiene una costumbre que desconcierta a muchos: anda siempre descalzo.
Su historia con los pies al aire comenzó tras una lesión brutal en 2018. Para recuperarse, emprendió un viaje mundial que lo llevó hasta Melbourne. Allí, un grupo de australianos le enseñó ejercicios holísticos en el suelo.
“Mi fortaleza general mejoró, mis rodillas y cadera son más fuertes, tengo mejor percepción de mi cuerpo, del clima, de cómo se siente el suelo y creo que estoy más saludable por eso”, le contó al reportero Nicolás Schiller.
Un look carcelario para el Super Bowl
Pero su excentricidad no se limita a sus pies. Este domingo, previo al Super Bowl LX contra los Seahawks, Hollins llegó al Levi’s Stadium con un disfraz que dejó a todos boquiabiertos: un uniforme que simulaba ser un reo, completo con esposas y una máscara al estilo Hannibal Lecter.
La imagen se volvió locura en redes sociales en cuestión de minutos. Mientras algunos lo celebran como un soplo de aire fresco en un deporte muy estructurado, otros simplemente se rascan la cabeza. Pero así es Mack Hollins: impredecible, auténtico y decididamente fuera del molde.
En una liga donde la uniformidad a veces parece regla no escrita, él prefiere pisar fuerte (y sin zapatos) a su propio ritmo.




