“El bótox y yo no somos compatibles”
Laura Flores salió de Televisa y se encontró con la pregunta que todas las celebridades temen: ¿qué te hiciste en la cara? La respuesta fue directa, con demostración incluida.
“No, el bótox y yo no somos compatibles, porque se me levanta la ceja y todo”
Para probar su punto, se quitó los lentes oscuros y frunció el ceño. “¿Viste? Aquí están todas mis arrugas”, remató. Punto para la transparencia.
Lo que sí ha hecho (y lo que no)
La cantante nunca ha escondido sus procedimientos estéticos. En abril del 2024 reveló que viajó a Bogotá para una autoterapia que fortalece el colágeno. También se hizo una lipectomía abdominal después de ser mamá.
Pero hay límites. Su cirujano le advirtió sobre una liposucción en la espalda: le dejaría una cicatriz irreversible. A veces, el mejor tratamiento es decir que no.
Lo interesante aquí no es el catálogo de procedimientos, sino la honestidad. En una industria obsesionada con la juventud eterna, Laura Flores muestra sus arrugas como prueba de vida. Y eso tiene más valor que cualquier filtro.




