Un acuerdo cierra el caso, pero no las preguntas
Tres hombres que acusaron a Kevin Spacey de agresiones sexuales entre 2000 y 2013 han llegado a un acuerdo extrajudicial. El actor siempre negó las acusaciones, pero ahora evita un juicio civil que iba a empezar este año en Londres.
La jueza Christina Lambert suspendió todas las actuaciones la semana pasada tras confirmar que las partes habían “acordado los términos”. En su orden del 13 de marzo, señaló:
“Por consentimiento, se ordena que todas las actuaciones posteriores contra el demandado en estas acciones queden suspendidas conforme a los términos establecidos en esta orden y en el anexo confidencial”.
Lo que significa: nadie sabe cuánto dinero cambió de manos ni quién pagó los gastos legales. Los detalles son confidenciales.
Este caso es otro ejemplo de cómo se manejan estas situaciones complejas fuera de la vista pública. La industria del entretenimiento sigue lidiando con estas denuncias años después del movimiento #MeToo.
Spacey, ganador de dos Oscars, vio su carrera desplomarse tras las primeras acusaciones en 2017. Este acuerdo cierra un capítulo legal, pero la sombra sobre su legado profesional parece permanente.




