El caso que se desmoronó más rápido que un pastel en una fiesta infantil
Parece que Joseph Manzaro, el valiente demandante que acusó a Jay-Z y Beyoncé de presenciar un supuesto ataque en una fiesta de Diddy, tuvo que hacer lo que todos hacemos cuando nos equivocamos: borrar nombres y actuar como si nada. ¡Qué sorpresa! Los abogados del poder couple demostraron que, oh casualidad, no estaban ni cerca de Miami. Jay-Z estaba dando una charla motivacional (¿o era un concierto?) en NYU, y luego se fueron a Hawái, porque claro, ¿qué mejor manera de encubrir un delito que posando en bikini frente a cámaras?
La justicia es lenta, pero el WiFi de los abogados de Jay-Z no
Los documentos judiciales, obtenidos por Page Six (que seguramente celebró con champagne este chisme jugoso), revelaron que la pareja tenía coartadas más sólidas que el ego de Diddy. Manzaro, sin inmutarse, ahora asegura que otras celebridades como LeBron James y los Estefan sí estuvieron en la fiesta. Porque, claro, si vas a inventar un relato, ¿por qué no incluir a medio Hollywood? Mientras tanto, Jay-Z no solo sale limpio de esta demanda, sino que contraataca con una denuncia por difamación. Porque nada dice “inocente” como demandar al que te acusó.
¿Moraleja? Si vas a mentir en una demanda, al menos verifica los stories de Instagram de tus acusados. O mejor aún, no lo hagas.
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