Ernesto Laguardia ha llegado a la cuarta temporada de La casa de los famosos México. Pero antes de exponerse al ojo público 24/7, ya había forjado una carrera sólida en la televisión mexicana.
De comerciales a galán juvenil
Laguardia debutó como modelo infantil y luego ingresó al Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa. Su primer papel actoral fue en La Fiera, junto a Victoria Ruffo. Un año después incursionó en el cine con Dune, de David Lynch.
El gran salto llegó a finales de los ochenta. Interpretó a Pancho en Quinceañera, junto a Adela Noriega. El personaje, un joven mecánico, lo convirtió en ídolo de una generación. La telenovela cruzó fronteras y lo consolidó como una de las promesas de la televisora.
Trayectoria multifacética
Después vinieron títulos como Alondra, Los parientes pobres, Amor Real y Corona de lágrimas, donde encarnó a don Rómulo Ancira, su primer villano. También encontró éxito como conductor: casi una década en Hoy y al frente de Código F.A.M.A., lo que le permitió conectar con nuevas generaciones.
Ahora, Laguardia enfrenta un reto distinto. En La casa de los famosos, se mostrará más vulnerable, algo que contrasta con su hermetismo habitual.
“Mi estrategia es entrar con una educación, con mis valores, con mis límites. Sé hablar con crudeza, con rudeza tal vez, pero sé hasta dónde”, declaró a EL UNIVERSAL.
El reality marca su regreso a Televisa, tras haber emigrado a Azteca en 2017. Con más de tres décadas de carrera, el actor demuestra que aún tiene algo nuevo que ofrecer.




