El regreso de Enrique y la incógnita de la seguridad
El príncipe Enrique llegó al Reino Unido para compromisos benéficos previos a los Juegos Invictus, que se celebrarán en Birmingham en 2025. Sin embargo, la atención mediática se centra en si su esposa Meghan y sus hijos Archie y Lilibet lo acompañarán y conocerán al rey Carlos III.
La decisión depende de la protección policial que el comité gubernamental Ravec decida otorgar a Enrique y su familia. El gobierno británico sostiene que al no ser miembro activo de la realeza, su seguridad se evaluará caso por caso, como a cualquier celebridad. Enrique, por su parte, afirma que sus hijos no viajarán sin protección, pues siguen siendo un blanco por su linaje.
“En la atmósfera paranoica de esperar que caigan más bombas sobre Andrew, Ravec y los propios miembros de la realeza están aterrados ante la reacción pública si se pide a los contribuyentes que financien la protección de la Casa de Sussex”, escribió la comentarista real Tina Brown.
Además, el martes se conocerá el veredicto en la demanda de Enrique por invasión de la privacidad contra el Daily Mail. Según el Times de Londres, Enrique está “consternado” por la negativa de Ravec y no permitirá que sus hijos sean “perseguidos por fotógrafos” en Londres.
El dilema también expone las tensiones internas de la familia real, que busca mostrar eficiencia tras los escándalos vinculados a Andrew y Jeffrey Epstein.




