Una acusación que regresa después de tres décadas
El caso legal de Timothy Busfield se complica. Y no por las nuevas acusaciones de abuso infantil que ya conocemos, sino porque alguien del pasado decidió alzar la voz otra vez.
Eiza Roberts, cuñada de Julia Roberts, salió a hablar con la prensa estadounidense. Su mensaje fue claro: pidió a las autoridades y al público que no desacrediten los señalamientos contra el actor.
“Una persona que tiene este tipo de conductas no debería tener la libertad de seguir haciéndolo durante décadas”, afirmó Roberts según The New York Post.
Lo impactante aquí es el contexto. Esto no empezó en enero con la orden de arresto por las acusaciones de dos niños. Esto viene de lejos.
Un fantasma de 1994
Resulta que Eiza ya había hablado hace más de 30 años. En 1994, cuando una joven de 17 años acusó a Busfield de acoso sexual, Roberts presentó una declaración apoyándola.
Según el Daily Mail, en ese entonces calificó al actor como un “pervertido”. Dijo que intentó convencerla de tener relaciones y hasta se quejaba de su esposa en ese momento.
Tres décadas después, esa voz vuelve a escucharse. Justo cuando Busfield enfrenta cargos nuevos y está a la espera de juicio (fue liberado bajo fianza).
Del otro lado, el actor y director niega todo. Su defensa sostiene que el caso actual es una represalia. Los padres de los niños lo acusaron después de ser despedidos de “The Cleaning Lady”, serie donde trabajaba Busfield.
Mientras los tribunales deciden, Hollywood tiene otro nombre en la lista incómoda. Y un testimonio viejo que, para algunos, suena más vigente que nunca.




