El virus elige su momento con impecable (y fastidioso) timing
Parece que el Covid-19 es el crítico de cine más despiadado y, por supuesto, no podía perderse el estreno de Wicked: For Good. En un giro que nadie pidió pero que todos vimos venir, Ariana Grande ha confirmado, con la elegancia que la caracteriza, que ha dado positivo al virus. No en unas vacaciones tranquilas, no durante un descanso merecido, sino justo en medio del frenesí de la gira de prensa de la película. Porque, ¿qué mejor momento para que una superestrella mundial se enferme que cuando todo el planeta la está mirando?
La diva del pop utilizó sus redes sociales para el anuncio, compartiendo una foto de su visita a The Tonight Show Starring Jimmy Fallon con la leyenda: “momentos antes del Covid“. Una crónica de una muerte anunciada, pero con mejor estilo y seguro con un maquillaje impecable. Es la versión 2024 de “lo prometido es deuda”, solo que la deuda es un fastidioso virus respiratorio y el cobrador llegó con la puntualidad de un reloj suizo.
El show debe… pararse. Al menos algunos
El diagnóstico, con su timing cómicamente perfecto, llega justo antes del estreno mundial de la cinta este viernes. La consecuencia inmediata y más dramática (después de, ya saben, sentirse fatal) fue la cancelación de su participación en The Kelly Clarkson Show. Uno se imagina las llamadas, los correos electrónicos frenéticos y los planes de contingencia que ahora incluyen un termómetro y muchos pañuelos. Su ausencia en varias actividades promocionales deja un vacío que ni el mejor suplente de Broadway podría llenar. ¿Quién iba a decir que el villano más temido en la promoción de Wicked no sería una bruja malvada, sino un microscópico organismo con corona?
Con una seriedad que casi enmascara lo absurdo de la situación, Ariana utilizó sus plataformas digitales para informar a sus legiones de seguidores sobre su estado de salud, enfatizando la importancia de cuidarse y seguir las recomendaciones sanitarias. Su anuncio, como era de esperar, ha generado una ola de apoyo entre sus fans y colegas. Porque nada une más a la gente que el pánico colectivo a contagiarse de lo que tenga una celebridad, mezclado con genuina preocupación, claro está.
Las repercusiones de su positivo van más allá de su agenda personal. Golpea directamente el corazón de la promoción de Wicked, uno de los estrenos cinematográficos más anticipados del año. La artista, en un acto de responsabilidad ciudadana que debería ser tan común como respirar (algo que ella ahora hace con dificultad), deberá seguir los protocolos de salud establecidos para su recuperación. Mientras tanto, el mundo del espectáculo se pregunta, con un dejo de ironía, si esto es un guiño publicitario demasiado realista o simplemente la vida imitando al arte más inconveniente.
¿No es maravilloso cómo, años después, el virus todavía sabe cómo robar el protagonismo en el momento más crucial?
Si esta historia de triunfo, glamour y mocos te ha resultado tan irónica como a nosotros, compártela en tus redes sociales y explora más de nuestro contenido sobre los entretelones del mundo del espectáculo. La próxima vez que estornudes en plena junta importante, recuerda: hasta las estrellas más brillantes pasan por lo mismo.




