La excusa de los caramelos que podría derribar a un presidente
Otra vez. Perú vuelve a tambalearse. Un pedido para sacar al presidente interino José Jerí ya está en el Congreso. El motivo: sus encuentros secretos con un empresario chino que ganó una licitación estatal millonaria.
“Jerí niega cualquier ilícito, asegura que no renunciará y afirma que se reunió con Yang porque quería comer comida china, así como comprar caramelos y cuadros chinos”.
Caramelos y cuadros. Esa es la explicación oficial para reuniones que la fiscalía ya investiga como posible tráfico de influencias. Yang Zhihua no es cualquier persona: ganó en 2023 el contrato para construir una hidroeléctrica que debe empezar en mayo.
Los números de la crisis
La solicitud reúne las 26 firmas mínimas necesarias, pero viene principalmente de grupos pequeños de izquierda. Los grandes bloques—Fuerza Popular, Alianza para el Progreso y Renovación Popular—siguen protegiendo a Jerí… por ahora.
Keiko Fujimori, candidata presidencial por cuarta vez, fue clara:
“Jerí debe continuar, pero cambiará de posición si se sorprende a Jerí cometiendo un delito”.
Para que avance el proceso se necesitan 56 votos. Para destituirlo finalmente, 87. Matemática política en un país que ya lleva siete presidentes desde 2016.
Lo grave no son solo las reuniones. Un informe parlamentario al que tuvo acceso AP señala que Yang también habría actuado como “soporte operativo y logístico” de otras empresas chinas en obras de infraestructura desde 2018.
El Congreso está en receso hasta marzo. Tres meses antes de las elecciones generales de abril 2026. Tiempo suficiente para que esta crisis explote… o se archive hasta después de los comicios.
Perú otra vez en la cuerda floja. Con un presidente que defiende sus encuentros secretos como viajes gastronómicos y compras decorativas. Mientras tanto, la sombra china sobre contratos estatales crece más larga cada día.




