Un llamado a la acción más allá de la política
Mariana Rodríguez Cantú, al frente de Amar a Nuevo León, dejó claro que su trabajo la ha transformado. No se trata solo de un cargo, sino de una sensibilización profunda con las luchas que enfrentan las mujeres todos los días.
“Ser titular de Amar a Nuevo León me ha ayudado a sensibilizarme con todas las causas feministas, ayudar a otras mujeres también en la lucha y en el camino de buscar la justicia”, señaló.
Su mensaje central fue contundente: la batalla por los derechos debe trascender colores partidistas. Es una causa común que nos mueve a todas. Agradeció explícitamente al gobernador Samuel García por abrir espacios en su administración.
El gabinete que cambia las reglas
El propio Samuel García subió al escenario para hacer una declaración potente. Reconoció que el machismo es uno de los grandes lastres sociales y celebró la composición de su equipo de gobierno.
“Hicimos el mejor gabinete de la historia… ahora tiene visión 360 porque tienen a las mujeres en la toma de decisiones”, afirmó el mandatario.
Su convicción es clara: las mujeres pueden ser gobernadoras, presidentas, pueden ser todo. El objetivo es que la próxima generación vea estos avances no como una excepción, sino como lo normal.
La activista Saskia Niño de Rivera llevó la conversación a un terreno personal y desafiante. Su llamado fue a la coherencia y a la autocrítica dentro del propio movimiento.
“Atrevámonos a ser disruptivas… No podemos salir a marchar sabiendo que somos mujeres que ejercemos violencia de género en nuestras oficinas”, afirmó con crudeza necesaria.
El panel no se quedó solo en discursos. Mariana Rodríguez habló del legado que quiere dejar: mayor conciencia sobre las infancias vulnerables. Niño de Rivera profundizó en su trabajo para entender los orígenes de la violencia y construir un México más pacífico.
Al final, hubo reconocimientos, pero el verdadero premio sería ver estas palabras convertidas en realidad cotidiana. El escenario está montado. Ahora toca actuar.




