La tregua que no fue
El alto al fuego de 72 horas que Estados Unidos impulsó entre Rusia y Ucrania se desmoronó este lunes. Como era de esperarse, las acusaciones mutuas no se hicieron esperar.
Lo que pasó en el terreno
Kiev reportó bombardeos, ataques con drones y fuego de artillería rusa en Járkiv y Jersón. El saldo: al menos dos muertos y siete heridos, entre ellos un menor de edad.
“Las fuerzas rusas respetaron estrictamente el acuerdo temporal”
— Ministerio de Defensa de Rusia
Por supuesto, Moscú dice otra cosa. Acusan a Ucrania de violar la tregua repetidamente.
Mi lectura
He visto demasiadas promesas diplomáticas romperse para creer en pausas mágicas. Esto no es nuevo: cada tregua temporal en conflictos así suele ser más un respiro táctico que un paso hacia la paz.
Las familias en Járkiv y Jersón no necesitan 72 horas de silencio. Necesitan soluciones reales. Y mientras las potencias sigan jugando ajedrez con vidas humanas, seguiremos viendo estos ciclos.
La pregunta incómoda: ¿alguien realmente esperaba que esto funcionara?




