El PRI mueve ficha en el tablero de los derechos humanos
El grupo parlamentario del PRI en el Senado acaba de soltar una bomba: propone reformar la ley de la CNDH para que las madres buscadoras tengan asiento en el Consejo Consultivo. Dos espacios, ni más ni menos, para quienes han cargado con el peso de una crisis que no da tregua.
¿Qué trae la iniciativa?
Modificar el artículo 17 de la Ley de la CNDH para reservar dos lugares a representantes de colectivos de búsqueda de personas desaparecidas. La idea es que estas mujeres, que han visto el infierno de cerca, participen en la elaboración de recomendaciones, opiniones y lineamientos sobre derechos humanos y atención a víctimas.
“La crisis de desapariciones en México continúa agravándose”
Y no es para menos. Los números del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas son escalofriantes: entre 1952 y diciembre de 2025, más de 387 mil registros. Una cifra que duele solo de leerla.
Madres contra el muro
El PRI no se anda con rodeos: reconoce que las madres buscadoras enfrentan violencia, abandono institucional y riesgos constantes. Y eso que muchas de ellas han sido clave para encontrar fosas clandestinas y localizar víctimas en todo el país.
“Integrar a madres buscadoras en el Consejo Consultivo permitiría fortalecer la representación de las víctimas”
Los legisladores priistas aseguran que esto aportaría una visión directa sobre las fallas del sistema. Pero, seamos sinceros, ¿es un gesto real o una jugada política en año electoral?
Lo cierto es que estas mujeres han hecho más que muchas instituciones. Ahora la pregunta es: ¿el PRI va en serio o solo quiere salir en la foto?




