Un campeón que llegó por teléfono
Fabio Wardley es el campeón de peso pesado de la OMB, pero su camino al título fue cualquier cosa menos tradicional. No lo ganó en el ring con un golpe final. Se enteró por una llamada.
“Sí se siente como si me hubieran robado mi momento de coronación. Probablemente esa sea la mayor queja de todo esto para mí”, confesó Wardley.
Su mánager, Michael Ofo, fue quien le dio la noticia. El cinturón quedó vacante cuando Oleksandr Usyk, el entonces campeón indiscutido, decidió no enfrentarlo como retador obligatorio.
La revancha en el cuadrilátero
Ahora, Wardley (20-0-1, 19 KOs) tiene la oportunidad que anhelaba. Defenderá su título por primera vez el 9 de mayo en Manchester. Su rival será otro británico duro: Daniel Dubois (22-3, 21 KOs).
Para Wardley, esta es su verdadera prueba. Vencer a Dubois, un ex campeón de la FIB, le daría el reconocimiento que siente que le falta. El tipo de respeto que solo se gana con los puños.
La sombra de Usyk sigue ahí. El ucraniano conserva los otros tres cinturones mundiales y ya noqueó a Dubois dos veces. Pero este 9 de mayo no se trata de Usyk. Se trata de dos tipos que quieren demostrar quién manda en el boxeo británico.
Wardley viene de una victoria impresionante sobre Joseph Parker. Dubois busca reconstruir su carrera tras sus derrotas ante Usyk. Manchester será el escenario donde uno consolida su reinado y el otro intenta resurgir.
La pelea está servida. Y Fabio Wardley, por fin, puede tener su noche de coronación.




