Infraestructura y movilidad
Vancouver, en el oeste de Canadá, concentra 662,248 habitantes en su área urbana y 2.6 millones en su metrópoli, con una densidad de más de 5,700 personas por kilómetro cuadrado. Este núcleo ha albergado eventos de talla mundial: los Juegos de la Commonwealth de 1954, Expo 86, la cumbre APEC de 1997, los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010 (junto a Whistler) y la final de la Copa Mundial Femenina de la FIFA 2015 en BC Place.
La ciudad destaca por su sistema de transporte. Posee la segunda flota de trolebuses más grande de Norteamérica, solo detrás de San Francisco. Desde los años setenta y ochenta, Vancouver limitó la construcción de autopistas urbanas; la única autopista principal dentro de la ciudad es la Highway 1, que cruza el extremo noreste. A pesar de ello, en 2013 se reportó como el peor congestionamiento vial de Norteamérica. Sin embargo, ha caído la tasa de propiedad de automóviles y la distancia promedio recorrida por viajeros desde los noventa. La operación del transporte recae en TransLink, organismo que gestiona carreteras y transporte público en toda el área metropolitana.
Diversidad y vida urbana
Vancouver es una de las ciudades más diversas de Canadá. En 2021, 49.3% de sus residentes no tenían el inglés como lengua nativa y 54.5% pertenecía a minorías visibles. La población de origen chino supera una cuarta parte del total, con fuerte presencia de cantonés y mandarín. También hay comunidades del sur de Asia (7%), filipina (5.9%), japonesa (1.7%), coreana (1.7%) y de Asia occidental (1.9%). Barrios como Chinatown y Punjabi Market reflejan esta riqueza.
La ciudad cuenta con más de 1,298 hectáreas de parques, liderados por Stanley Park (404 hectáreas). Sus playas continuas y las North Shore Mountains, a solo 20 o 30 minutos del centro, ofrecen recreación. Eventos deportivos masivos como la Vancouver Sun Run, el maratón de Vancouver y el medio maratón Scotiabank se integran a la rutina urbana de esta metrópoli densa, acostumbrada a operar servicios y medios en múltiples idiomas.
Con estos antecedentes, Vancouver se perfila como una sede con capacidad operativa y diversidad cultural para enfrentar los desafíos logísticos de un torneo global.




