La presidenta Claudia Sheinbaum defendió este jueves el programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz” como una iniciativa exitosa para retirar armas de fuego de los hogares mexicanos. Cada arma entregada, dijo, representa una posible vida salvada.
“Ha sido muy exitoso y además todo lo que hagamos para desarmar de manera pacífica es salvar una vida. Es quitar un instrumento que puede provocar una muerte. Es pacificar”, señaló en su conferencia matutina desde Palacio Nacional.
El programa permite la entrega anónima de armas sin investigación y otorga un apoyo económico a cambio. Según la mandataria, la colaboración con la Iglesia Católica ha sido clave. Este jueves encabezará una jornada en el atrio de la Basílica de Guadalupe, donde el programa inició el año pasado.
Desarme voluntario y resultados
El desarme voluntario se enmarca en la política de pacificación del gobierno, que busca reducir la violencia sin confrontación directa. Sheinbaum destacó que la confianza generada por espacios religiosos facilita la participación ciudadana.
Para conmemorar el Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, la Secretaría de la Defensa Nacional presentará próximamente un balance con las armas aseguradas y destruidas. La presidenta adelantó que ese informe incluirá datos sobre la cantidad de armas retiradas de circulación desde el lanzamiento del programa.




