La oportunidad del mexicano
Pato O’Ward quiere ser campeón de las 500 Millas de Indianápolis. El piloto de Arrow McLaren sonríe al ver las camisetas con su número, pero su meta va más allá de la popularidad: anhela beber la leche en Victory Lane.
En sus últimas cuatro carreras en el óvalo de 2.5 millas, O’Ward rozó la gloria en tres ocasiones. Fue segundo en 2022 y 2024, tercero en 2025, cuarto en 2021 y sexto en su debut como novato en 2020. Su único resultado fuera del top cinco llegó en 2023, cuando finalizó 24º.
“Es genial. Obviamente es una parte importante de por qué hacemos lo que hacemos, ¿no? Queremos estar aquí para entretener a la gente, inspirar a la gente. Al final del día es el evento más grande del mundo. Puede que sea un poco parcial. Pero esto se define este domingo”, comentó O’Ward.
Preparación con obstáculos
Este año, O’Ward creyó tener el auto para destronar al campeón defensor Alex Palou. Sin embargo, un choque el lunes dañó gravemente su monoplaza, obligándolo a usar el de repuesto. La buena noticia: ese mismo auto le dio dos victorias la temporada pasada. La mala: Palou parte como favorito tras conseguir la pole position.
Alexander Rossi, ganador de la edición de 2016, también sufrió un percance. Su choque le provocó lesiones en un dedo medio y el tobillo derecho, requiriendo cirugía el lunes. Ya autorizado para conducir, usará una férula y una bota protectora el domingo.
“Probablemente vamos a poder mantener la hinchazón bajo control. Todo está listo, el rango de movimiento se mantiene lo suficientemente bien como para hacer lo que necesitamos hacer”, señaló Rossi.
Palou, con cuatro títulos de IndyCar y tres victorias esta temporada, busca ser el séptimo ganador consecutivo en la historia de la carrera. El resto del grupo de 33 autos lo persigue.
O’Ward, de 26 años, aspira a convertirse en el primer mexicano en ganar Indianápolis. “Sé que tengo más hambre que nunca”, dijo, reflejando su determinación.
La carrera se define este domingo.




