Una molestia física obligó a parar
Noah Lyles se detuvo a mitad de la final de los 200 metros en los campeonatos de atletismo de Estados Unidos, disputados el domingo en Nueva York. El cuatro veces campeón mundial en la distancia sintió un tirón muscular y decidió no forzar. “Pensé: este es el momento de parar. No hay razón para forzar esto”, declaró. Garrett Kaalund, de 22 años y recién llegado del título universitario de la NCAA, aprovechó la oportunidad y se llevó el triunfo con un tiempo de 20.04.
Lyles, quien una semana antes había ganado los 100 metros, explicó que la molestia fue “algo así como un calambre”. Aseguró que está bien y solo necesita estirar y reponer electrolitos. Esta fue apenas la cuarta vez que Lyles pierde los 200 desde que domina la prueba en 2018. Sus otras derrotas ocurrieron en los dos últimos Juegos Olímpicos. Aún así, sigue empatado con Michael Johnson con cinco títulos nacionales en la distancia.
En la rama femenina, la campeona mundial Melissa Jefferson-Wooden revalidó su título con un tiempo de 21.69, su mejor marca de la temporada. Su principal rival, Gabby Thomas, no participó en los nacionales. Jefferson-Wooden se mostró optimista sobre el futuro: “Siento que los sprints femeninos hoy son interesantes desde que nos ponemos en la línea de salida. Estos próximos años van a ser interesantes de ver”.
No hay campeonatos mundiales este año, pero World Athletics prepara los Ultimate Championships, con un primer premio de 150.000 dólares. Faltan dos años para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, y la competencia en los 200 metros promete ser intensa.




