Naomi Osaka volvió a convertir su entrada a la cancha en un espectáculo. Este lunes, en su debut en Wimbledon, la japonesa caminó hacia el centro de la Cancha 3 vistiendo un kimono blanco con mangas amplias y bordados elaborados. El atuendo respetó la estricta norma de vestimenta blanca del All England Club, pero añadió un toque teatral que el público esperaba con ansiedad.
Osaka venció a la francesa Elsa Jacquemot por 6-1, 7-5. Tras el partido, explicó la inspiración detrás de su elección.
“Para mí, mi herencia japonesa significa mucho. Dicen que en Wimbledon todo es blanco y pensé que sería genial salir con un kimono. Me inspiran muchas cosas diferentes; una de mis películas favoritas es ‘Kill Bill’. Me encanta el personaje de Lucy Liu, O-Ren Ishii, y ella aparece con este kimono blanco realmente icónico. Siempre le digo a la gente que a veces me gusta ser como un personaje de videojuego; no quiero ser yo misma cuando juego. Intento encarnarla un poco”, expresó Osaka en la entrevista en cancha.
El ritual de la moda
La cuatro veces campeona de Grand Slam ha convertido sus atuendos en un ritual anticipado. En el Abierto de Australia usó sombrero de ala ancha, velo y sombrilla blanca. En Roland Garros lució una falda negra ceremonial con corpiño de cuentas, que luego dejó ver un vestido dorado con lentejuelas.
La exjugadora y comentarista de la BBC Alicia Molik señaló: “Es algo que hemos estado esperando todo el día: ver con qué va a aparecer Naomi Osaka en Wimbledon”.
Osaka mantuvo el kimono puesto durante el calentamiento, lo colgó en su silla y comenzó el partido. La audiencia reaccionó con entusiasmo; una aficionada gritó “¡Vamos, reina!” mientras ella ingresaba.
Ante la pregunta recurrente sobre cómo manejaría la regla del blanco, Osaka respondió en conferencia previa: “Nunca he pensado que el color blanco sea una restricción. Hay tantos patrones, telas y texturas diferentes que puedes usar”.




