El colapso que costó el puesto
Jamahl Mosley ya no es el entrenador del Magic. Tres caídas seguidas en primera ronda de playoffs, y esta última fue la más dolorosa. Imagínate tener una ventaja de 3-1 contra los Pistons, ser el octavo preclasificado contra el primero, y aún así perder. Duele solo de pensarlo.
Pero lo que realmente selló su destino fue el Juego 6. Orlando llegó a tener 24 puntos de ventaja en casa en la segunda mitad… y la desperdiciaron. Fallaron 23 tiros consecutivos. Los aficionados, abucheos. Eso no se olvida.
“Estamos agradecidos con Jamahl por todo lo que ha hecho… sentimos que es momento de una nueva voz”, dijo Jeff Weltman, presidente de operaciones del Magic.
El legado de un constructor
Mosley no es cualquier entrenador. Es el tercero con más victorias en la historia del Magic (189), solo detrás de Brian Hill y Stan Van Gundy. Llegó cuando el equipo estaba en plena reconstrucción, con novatos como Franz Wagner y Jalen Suggs. Luego llegó Paolo Banchero como número 1 del draft.
Y el progreso fue real: de 22 victorias en su primer año a 47 en el tercero, y nunca por debajo de .500 en las últimas tres temporadas. Eso los coloca en un grupo de élite junto a equipos como Celtics, Nuggets y Thunder.
Pero en la NBA, los resultados de playoffs pesan más que cualquier progreso.
Lo que viene
El núcleo está blindado: Banchero, Wagner, Suggs, Desmond Bane… todos con contrato. La directiva apostó por un cambio de voz para dar el siguiente paso. Y no es solo táctica: Orlando fue el 27° peor en porcentaje de triples esta temporada. Las lesiones también golpearon duro, como la de Wagner en los últimos tres juegos contra Detroit.
“Ha sido una experiencia absolutamente increíble con estos chicos. Su capacidad para crecer, comunicarse… vamos a pelear hasta que suene la bocina final”, dijo Mosley tras su salida.
Así es el deporte. A veces, el que construye los cimientos no es el que levanta el trofeo. Pero el trabajo de Mosley dejó huella. Ahora, Orlando busca a alguien que termine la obra.




