Una noche de contrastes en la Champions
El Bayern Múnich y el Atlético de Madrid prácticamente sellaron su pase a cuartos de final. Fueron contundentes, demoledores. En cambio, Liverpool y Barcelona salieron tocados de sus respectivos campos.
El Bayern, sin Harry Kane, fue una máquina. Le endosó un 6-1 al Atalanta. Demostró que su poderío colectivo va más allá de una sola estrella. Un mensaje claro para el resto de competidores.
El Atlético aprovechó un error táctico del Tottenham al minuto uno. Dejar al portero titular fuera fue una apuesta arriesgada del técnico visitante, Igor Tudor. Los colchoneros, voraces, marcaron tres goles en los primeros quince minutos. El partido terminó 5-2.
Mientras eso ocurría, en Turquía se cocinaba otro drama. Galatasaray volvió a hacer de las suyas.
“Queremos ganar allí también, queremos llegar a cuartos de final”, dijo Mario Lemina, autor del único gol.
El cabezazo del mediocampista en el minuto 7 le dio una victoria clave (1-0) al campeón turco. Es la segunda vez esta temporada que le gana al Liverpool por ese marcador.
La vuelta en Anfield será un partido de vida o muerte para los Reds. Tienen que remontar. El técnico del Galatasaray, Okan Buruk, lo sabe.
“El Liverpool es un club enorme… Hicimos lo que teníamos que hacer aquí. Ganamos. Pero no se ha terminado”, advirtió Buruk.
Y en Inglaterra, el Barcelona también respiró al límite. Necesitó un penal transformado por Lamine Yamal en el último suspiro para empatar 1-1 ante el Newcastle.
La moraleja de la noche es clara: en esta fase, los detalles y la concentración desde el primer segundo lo son todo. Un error puede costarte la eliminatoria, como le pasó al Tottenham. Y una falta de puntería te obliga a sufrir la vuelta, como le ocurre a Liverpool y Barça.
La Champions no perdona.




