Una declaración de intenciones antes del gran duelo
El Bayern Múnich no podía haber enviado un mensaje más claro antes de viajar a la capital española. Este sábado, el equipo bávaro no solo ganó, sino que lo hizo con una autoridad abrumadora y rompiendo su propio récord histórico.
La cifra mágica fue el 102. Leon Goretzka fue el encargado de marcar ese gol que supera la mejor marca de anotación del club en una temporada de Bundesliga. La goleada por 5-0 ante el St. Pauli fue un ejercicio de poderío ofensivo.
“Es una señal importante para nosotros”, comentó Goretzka tras el partido. “La confianza está al máximo justo cuando más la necesitamos”.
Con esta victoria, el Bayern abre una brecha de 12 puntos sobre el Borussia Dortmund, su perseguidor más directo. Quedan cinco jornadas y el título alemán huele cada vez más a bávaro.
Pero todos los ojos están puestos ya en otro escenario: el Santiago Bernabéu. Esta exhibición no es casualidad. Es la puesta a punto perfecta, un recordatorio para el Real Madrid y para ellos mismos de lo que son capaces.
La máquina ofensiva está engrasada y funcionando a toda potencia. Ahora toca llevar esa misma energía y esa misma puntería a la Champions. El mensaje está enviado.




