La alerta que llegó tarde… y la que sí sonó
El lunes pasado, a las 9:19 de la mañana, la tierra tembló. Pero los celulares de millones de mexicanos se quedaron mudos. La explicación oficial: el sistema de alertamiento masivo estaba en mantenimiento. Sí, en mantenimiento. Justo cuando más se necesitaba.
Hoy, 6 de mayo, a las 11:00 horas, el sistema sí rugió. Como parte del Primer Simulacro Nacional 2026, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) reportó que el Cell Broadcast se activó con éxito. Pero el sabor agridulce no se va.
¿Qué pasó con las antenas?
“En el reporte obtenido con las operadoras telefónicas se indica que la señal fue emitida por 95% de las antenas instaladas en el país y se trabaja en detectar y corregir aquellas en las que no se transmitió.”
El 95% suena bien. Pero ese 5% restante son comunidades que, en un sismo real, quedarían en silencio. Y no es poca cosa.
¿Cómo funciona esto?
El sistema no necesita saldo ni aplicación especial. Si tu teléfono tiene señal y las alertas están habilitadas, recibes el mensaje dentro del polígono definido por el SASMEX, CIRES, el C5 y la Coordinación Nacional de Protección Civil. Es un mecanismo elegante, cuando funciona.
¿No te llegó la alerta?
Si durante el simulacro no escuchaste nada, puedes reportarlo al 079. Ahí te darán orientación. Pero la pregunta que queda flotando es más profunda: ¿por qué el sistema se cayó justo cuando tembló de verdad?
La respuesta, como siempre en política, tiene capas. Pero a veces, como me recuerda mi esposa, la explicación más simple es la correcta: falta de previsión. Y en un país sísmico, eso no es un error menor. Es una herida abierta.




