La Seguridad Puede Esperar, Al Parecer
En un giro que nadie vio venir (o quizá todos), la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha anunciado con la calma de quien pospone una cena que el Gabinete de Seguridad nos hará el favor de presentar su informe mensual hasta el próximo 11 de noviembre. Porque, ¿qué es un mes más de incertidumbre en medio de una crisis de seguridad y un festín de huachicol fiscal? Seguramente los ciudadanos, tan comprensivos ellos, no tendrán problema en aguardar pacientemente.
La revelación, hecha en su ya tradicional conferencia matutina, llegó acompañada de la noticia de que el director de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), Rafael Marín Mollinedo, desveló la existencia de más de siete mil carpetas de investigación abiertas por el delito de huachicol fiscal. Siete mil. Una cifra tan grande que casi parece un código de descuento en una tienda online, pero que en realidad representa una red de implicados que incluye a gasolineros, transportistas, agentes aduanales, empresarios y, para darle ese toque de realismo mágico que tanto caracteriza al país, incluso a elementos de la Marina. Porque cuando se trata de evasión fiscal, claramente hay que tener a todo el mundo en la fiesta.
La Magia del Cierre Mensual
La excusa oficial, perdón, la razón técnica proporcionada por la mandataria, es que el 11 de noviembre se cerrarán las cifras correspondientes a octubre. ¡Ah, las cifras! Esos escurridizos números que deben ser cazados, domados y puestos en una presentación de PowerPoint antes de poder ser mostrados al público. Resulta que presentar resultados preliminares es, al parecer, una herejía estadística. Así que tendremos que esperar a que el último dato de octubre esté debidamente archivado para conocer los resultados más recientes en materia de seguridad y combate a delitos financieros. Uno pensaría que en la era digital esto sería cuestión de segundos, pero claro, ¿qué sabemos nosotros?
En un arranque de lo que solo puede describirse como un sarcasmo involuntario, Sheinbaum sugirió: “Si quieren, cuando venga el Gabinete de Seguridad el 11 de noviembre, pueden informar sobre cuántas carpetas y qué fiscalías están vinculadas con el tema del huachicol”. ¡Magnánima oferta! Luego añadió, en un guiño a la burocracia más absurda, “Si no traen su identificación, de inmediato se levanta un asunto administrativo, y si no, se presenta una denuncia penal, dependiendo de la gravedad”. Porque, por supuesto, lo primero que piensa un evasor fiscal de alto nivel al ser interceptado es: “¡Oh, no! ¡Se me olvidó la credencial!”.
Mientras tanto, la Presidenta asegura que el gobierno mantiene un análisis aduana por aduana. Imaginen la escena: un ejército de funcionarios escudriñando cada rincón de los puntos fronterizos y portuarios, buscando la aguja en el pajar, o más bien, el billete en la montaña de papeleo. “Tenemos un grupo de trabajo específico sobre delitos vinculados con aduanas”, declaró. “En esas reuniones revisamos cuánto ingresó el mes pasado, cuántos pedimentos hubo, su valor, y comparamos con meses anteriores. Así analizamos la recaudación y el comportamiento aduana por aduana”. Suena tan meticuloso y eficiente que casi da lástima que tengamos que esperar hasta noviembre para ver un resultado concreto.
La Bondadosa Regularización
Y he aquí el giro más cómico de esta tragicomia: Sheinbaum comentó que, tras el “endurecimiento” en los controles y revisiones, algunos agentes aduanales se han acercado a las autoridades para regularizar su situación. Vamos a traducir esto: después de años de jugar a la gallina ciega con la ley, ahora que hay un poquito más de vigilancia (o al menos el anuncio de ella), algunos decidieron que quizá era buen momento para ponerse al día. Qué gesto tan espontáneo de buena voluntad, ¿verdad?
Pero el colmo de la colaboración llegó cuando la propia Presidenta reveló: “Ha habido varias reuniones con los agentes aduanales. Incluso, se hicieron modificaciones a la primera propuesta de ley que se envió al Congreso, a petición de ellos mismos, y finalmente estuvieron de acuerdo con la redacción”. Esto es maravilloso. Es como pedirle a los estudiantes que redacten ellos mismos las preguntas del examen. “¿Les parece bien si preguntamos sobre esto? ¿No? ¡Pues lo quitamos!”. Una muestra ejemplar de cómo se construye consenso, donde quienes potencialmente podrían ser investigados ayudan a redactar las reglas del juego. La eficiencia en su máxima expresión.
Así que, querido público, ahí lo tienen. El combate al huachicol fiscal, esa plaga que drena los recursos públicos, avanza a su propio ritmo, un ritmo que curiosamente coincide con los ciclos contables. Mientras tanto, las más de siete mil carpetas de investigación seguirán acumulando polvo, esperando su momento de gloria a mediados de noviembre. Porque, al fin y al cabo, la paciencia es una virtud, especialmente cuando se trata de la justicia.
¿Te ha resultado tan irónica esta situación como a nosotros? Comparte este análisis en tus redes sociales y haz que llegue a más personas. ¿Quieres estar al tanto de cómo continúa este esperpento? Explora más contenido relacionado con la actualidad política y económica en nuestro sitio. La información, aunque a veces tardía, es poder.




