El Zócalo fue una fiesta y Shakira la reina
Casi dos décadas después de su primer concierto ahí, Shakira volvió a la plaza principal de la Ciudad de México y esta vez lo hizo más grande. Mucho más grande. Cerca de 400 mil personas se reunieron el domingo para verla cerrar su gira Las Mujeres Ya No Lloran. Eso no es solo un número, es prácticamente una ciudad entera vibrando al mismo ritmo.
La cifra, confirmada por las autoridades, incluyó a la gente dentro del Zócalo, en las calles de alrededor y frente a las pantallas gigantes del Monumento a la Revolución y la Alameda Central. Gente que aguantó el sol, que acampó por días… pura devoción.
“Esto es un sueño”, dijo Shakira desde el escenario. “Muchísimas gracias a todos los que han estado acampando desde temprano bajo el sol. Como siempre, venciendo todos los obstáculos, junto conmigo”.
Un espectáculo para la historia
El show fue gratuito, organizado por el gobierno de la CDMX y Grupo Modelo como parte de los 100 años de Corona. Y vaya que fue show: cambios de vestuario, pirotecnia, un inflable gigante de una loba y un setlist que recorrió toda su carrera, desde “Donde estás corazón” hasta el estreno en vivo de “Algo tú” con Beéle.
Hasta la presidenta Claudia Sheinbaum se dio una vuelta. Lo vio discretamente desde una ventana del Palacio Nacional.
“¿Qué tal el concierto de ayer?”, comentó al día siguiente. “La verdad un súper espectáculo, muy bonito… Muy querida Shakira por las familias mexicanas”.
Para ponerlo en contexto: en 2007, Shakira ya había roto un récord en el Zócalo con 210 mil asistentes. Ahora casi duplicó esa cifra. Pero esto es solo la cereza del pastel de una gira histórica.
Esta gira la cambió todo. Nacida tras su muy publicitada separación y problemas legales, Las Mujeres Ya No Lloran se convirtió en la más exitosa de su carrera. Solo en el Estadio GNP Seguros sumó 13 fechas y más de 800 mil entradas vendidas, rompiendo récords locales y hasta ganando un Guinness por ser la gira latina más exitosa de la historia.
Así que ahí lo tienen. De Barranquilla al mundo, y del mundo al corazón abarrotado del Zócalo. Shakira no solo cerró una gira; escribió otro capítulo monumental en su leyenda.




