El argentino se defiende tras la polémica en Champions
Gianluca Prestianni, la joven promesa argentina del Benfica, ha salido al paso. Lo hace después de que se le señalara por un posible gesto ofensivo hacia Vinícius Júnior durante el partido de Champions contra el Real Madrid.
El delantero de 20 años usó su camiseta para cubrirse la boca en un momento del encuentro. Ese gesto desató una tormenta de interpretaciones y acusaciones graves en las redes.
Una negativa rotunda y una advertencia
Desde su cuenta de X, Prestianni fue claro y directo. Su mensaje no dejó lugar a dudas sobre su postura personal.
“Jamás fui racista con nadie y lamento las amenazas que recibí de jugadores del Real Madrid”
Esa última parte es clave. No solo niega el hecho, sino que da un giro a la narrativa. Habla de haber sido él quien recibió amenazas por parte de rivales.
La situación es delicada. El código disciplinario de la UEFA es muy estricto en estos casos. Si se le declara culpable, el joven argentino podría enfrentar una sanción de hasta 10 partidos.
Para un futbolista en pleno desarrollo, eso sería un golpe durísimo. Un parón así frena momentum, ritmo competitivo y proyección.
Su declaración ha abierto el debate en el mundo del fútbol. Por un lado está la lucha necesaria contra cualquier forma de discriminación en los estadios. Por otro, la presunción de inocencia y el cuidado con las acusaciones públicas.
Lo que queda claro es que estas situaciones manchan el deporte. Desvían el foco del juego limpio, del talento y del espectáculo que millones queremos ver.
Ahora le toca a la UEFA investigar con rigor. Y a nosotros, como afición, recordar que detrás de cada camiseta hay una persona.




