Un respiro ruso para la crisis cubana
Un buque petrolero ruso atracó este martes en Matanzas. Trajo 730.000 barriles de crudo, el primer cargamento de este tipo en tres largos meses para la isla.
La llegada es un balón de oxígeno. Se produce en medio de una profunda crisis energética que ha multiplicado los apagones y agravado la escasez de alimentos y medicinas.
La excepción dentro del bloqueo
Lo curioso es cómo llegó. La administración del presidente Donald Trump permitió el tránsito del buque, a pesar del endurecimiento general del bloqueo energético contra Cuba.
La Casa Blanca lo interpreta como una excepción humanitaria dentro de su política de sanciones. Una que, según ellos, se puede evaluar caso por caso.
“El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, agradeció públicamente el apoyo de Rusia, subrayando que se trata de un suministro clave para aliviar la compleja situación energética del país.”
Las autoridades cubanas no ocultan su alivio. Para ellos, esto no es solo combustible; es un gesto político en un momento crítico.
Pero yo me pregunto: ¿es esto el inicio de un deshielo o solo un parche temporal? La historia nos dice que las excepciones humanitarias suelen ser eso, excepciones. No cambian las reglas del juego.
Mientras tanto, en las casas cubanas, la pregunta es más simple: ¿cuánto durará esta calma antes del próximo apagón?




