Cuando la justicia se va de vacaciones (y a ti te dejan en visto)
Imagina ser el protagonista de un drama legal donde tu audiencia judicial tiene más aplazamientos que el estreno de Avatar 3. Así viven cuatro peritos forenses acusados de meter la pata en el caso del Rancho Izaguirre, mientras el sistema judicial mexicano juega al escondite con sus derechos. Spoiler: nadie está riendo.
El calendario de la fiscalía: entre vacaciones y “ya te aviso”
La abogada Cecilia Isabel Ayala Dávalos (que defiende a tres de los inculpados) lo resume mejor que un tweet virulento: “El juzgado está de vacaciones, pero eso sí, el 4 de agosto –fecha de la audiencia– vuelven como si nada”. Claro, porque reorganizar tu vida y gastar en abogados privados (porque Ciencias Forenses no paga la defensa) es tan relajante como un día en la playa. #SarcasmoOn.
El circo comenzó en mayo cuando la audiencia se pospuso por “otros asuntos” (léase: alguien olvidó agendar Zoom). En junio, ni notificación. Y ahora, con el 4 de agosto encima, los peritos siguen sin saber si el fiscal especializado en corrupción –sí, ese que impulsó el acta administrativa llena de “errores creativos”– se dignará a aparecer. ¿Motivo? La vicefiscal Blanca Jacqueline Trujillo parece tener una relación tóxica con los plazos.
Forensis y drama: cuando tu trabajo te persigue
Los cuatro expertos insisten en que advirtieron que el procesamiento del rancho no estaba completo, pero como en un grupo de WhatsApp, nadie les respondió. Ahora, además de cargar con el estigma social (porque en México juzgamos primero y preguntamos nunca), enfrentan acusaciones de abuso de autoridad y obstrucción a la justicia. Su pecado: hacer su trabajo en un sistema donde el error humano parece ser monopolio de los de abajo.
La cereza del pastel: “Son hombres comprometidos, pero la sociedad opina sin contexto”, remata Ayala Dávalos. Traducción: en la era del cancel culture, hasta un perito forense puede volverse trending topic por razones equivocadas.
¿Moraleja? Si buscas certeza legal, mejor pide un deseo a las estrellas. O prepárate para un maratón de aplazamientos digno de Netflix.
¿Te indigna el caso? Comparte esta nota y etiqueta a quienes crean que la justicia es rápida. ¿Quieres más historias así? Explora nuestro contenido sobre corrupción y derechos laborales. #JusticiaAplazadaNoEsJusticia




