La agenda express de Sheinbaum llega al Congreso
Ricardo Monreal, el coordinador de Morena en la Cámara Baja, acaba de poner sobre la mesa el menú legislativo que la presidenta Claudia Sheinbaum quiere ver servido antes del 30 de abril del 2026. Son cuatro platos fuertes y promete que no habrá atajos.
La prioridad número uno es esa reforma constitucional para acabar con las ‘pensiones doradas’. Esa piñata dorada para exfuncionarios que tanto ruido ha hecho. La Comisión de Puntos Constitucionales ya la tiene entre manos.
Ayer llegaron dos más directamente del Ejecutivo. Una es la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica. Suena a burocratese puro, pero Monreal la vende como clave para “reactivar la economía”. La otra modifica el Código Fiscal de la Federación. Detalles cero por ahora.
Y luego está la cuarta: la reforma electoral, el famoso ‘Plan B’. Actualmente está en el Senado y, si pasa, bajará a Diputados. Aquí Monreal se pone solemne.
“Vamos a cuidar la ley, no vamos a precipitar ni vamos a violentar la ley y el reglamento. Vamos a dar el plazo que establece la ley”,
expresó el coordinador morenista.
Traducción: no habrá ‘fast track’. Asegura que respetarán el proceso, aunque el reloj corre. El Congreso tiene hasta el 30 de mayo para aprobar cambios electorales que apliquen en los comicios del 2027. Quedan unos 70 días.
En total, Monreal habla de ’10 instrumentos legislativos importantes’ en juego. Además de las pensiones y lo económico, menciona proyectos sobre procedimiento contencioso administrativo, delitos ambientales, migración y vivienda.
Su discurso es claro: hay una agenda marcada por Palacio Nacional y Morena en el Congreso se alista para tramitarla. El mensaje de ‘respetar los plazos’ suena bien… hasta que recuerdas lo rápido que puede moverse esta legislatura cuando hay voluntad política.




