La versión oficial: confusión y cero extorsión
Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad, volvió a la carga este viernes. En la mañanera de Claudia Sheinbaum en Mazatlán, insistió en el mismo guion: los mineros secuestrados en Concordia, Sinaloa, fueron víctimas de una confusión. Según él, los criminales los confundieron con un grupo rival.
Lo más llamativo es su insistencia en un punto clave. Asegura que no hay rastro de extorsión contra empresas del sector en el estado. Su declaración fue precisa:
“Tuvimos contacto con otras empresas, y en el caso de esta empresa y otras de Sinaloa, no tienen ellos reporte ni quejas de extorsión ni denuncia alguna”.
Es curioso. Un secuestro masivo de trabajadores, pero según la autoridad, el móvil no fue económico contra la compañía. La pregunta salta sola: ¿entonces cuál fue?
La investigación y las fosas que nadie explica
Sheinbaum había prometido el mes pasado una investigación “mucho más profunda” por parte de la FGR. Hoy, García Harfuch informó que el Ejército detuvo a cuatro personas vinculadas al caso. Uno de ellos, dice, era un líder criminal importante en Concordia.
Pero hay otro elemento inquietante. En el mismo municipio encontraron fosas. Al preguntarle por eso, la respuesta del secretario fue evasiva. Dijo que es un tema “muy técnico” y que la fiscal Ernestina Godoy dará la información… cuando sea.
“Hoy mismo lo reviso con la fiscal General de la República, si me lo permite y se lo informamos. Es un tema que tienen ellos muy muy técnico”.
Muy muy técnico. Un eufemismo burocrático perfecto para posponer respuestas. Mientras tanto, las familias esperan. Y la versión oficial sigue sin cuadrar del todo: una confusión sin extorsión en un estado donde las mineras suelen ser objetivo claro.




