Un operativo con sabor a déjà vu
La Profepa anuncia otro “gran” operativo contra el tráfico de especies. Del 11 al 15 de marzo, siete estados del sureste, 45 inspectores, 150 elementos de seguridad. Suena impresionante, ¿verdad?
El resultado: 138 animales rescatados. Aves, loros, reptiles, mamíferos. La cifra se repite en comunicados como este desde hace años.
“Se logró rescatar a un total de 138 ejemplares”
Pero desglosemos los números reales. Yucatán: 103 ejemplares asegurados solo ahí. Oaxaca: 34 animales más botellas de mezcal con fauna dentro. El resto de estados aporta casi nada.
Lo que no cuadra en el mapa
Campeche: un coatí. Chiapas: un mono araña y cuatro guacamayas. Y luego viene lo revelador:
“Para Quintana Roo, Veracruz y Tabasco, no se detectaron irregularidades”
Tres estados completos con cero hallazgos tras filtros vehiculares y recorridos. O el tráfico desapareció mágicamente ahí… o algo falla en la detección.
La operación incluyó mercados como el Margarita Maza de Juárez en Oaxaca. Allí encontraron lo de siempre: tarántulas, escorpiones, serpientes vendidas como si fueran chiles secos.
La ironía duele: verificaron un campamento tortuguero y “no detectaron irregularidades”. Mientras, aseguraban una tortuga marina en Yucatán por carecer de papeles.
El patrón es conocido: despliegue mediático, cifras que suenan a victoria, silencio sobre las redes criminales detrás. Los animales rescatados son la punta visible de un iceberg que nadie quiere dinamitar.
¿Y después? Procedimientos administrativos, ejemplares a unidades de manejo. El ciclo se repite cada temporada. Los traficantes probablemente ya reabastecieron sus inventarios.
Más de 300 vehículos revisados, 234 kilómetros recorridos. Mucho movimiento para resultados que apenas raspan la superficie del problema real.




