Un golpe que resuena más allá de las montañas
La detención de Nemesio Oseguera, ‘El Mencho’, no es solo una noticia policiaca. Para el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, es una jugada maestra en el tablero internacional. En una llamada con Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula, el funcionario pintó un panorama donde este operativo cambia las reglas del juego.
Según Ebrard, la acción “demuestra la eficacia y la valentía de nuestro Ejército”. Pero lo crucial es el mensaje que envía al norte. “Da por tierra con un argumento que se manejó mucho… respecto a la posición del Gobierno de México”, aseguró, refiriéndose a las críticas sobre una supuesta tolerancia.
“El operativo que se llevó a cabo demuestra cual es la posición del Gobierno de México en el sentido de hacerle frente a estas organizaciones”.
¿El beneficio real? El tratado comercial
Aquí está la conexión que muchos no ven. Ebrard fue directo: esto “nos va a favorecer en las próximas semanas y meses en lo que tiene que ver con la relación comercial”. Es decir, en la revisión del T-MEC. La confianza, dice, ahora está por los cielos porque Washington “han visto lo que han sido las acciones… en el campo de la seguridad”.
Pero el escenario no termina ahí. Con el Mundial de fútbol en el horizonte, surgen los temores. ¿Habrá represalias en zonas turísticas? El secretario fue contundente.
“No se puede comparar el nivel de riesgo que se tuvo en Qatar con el nivel… en Norteamérica. En Norteamérica hay un equipo organizado”.
Su mensaje es claro: México, Estados Unidos y Canadá están listos. “Se tiene una superioridad en inteligencia y en fuerza, como se demostró el domingo”, afirmó, cerrando la puerta a cualquier duda sobre la sede mundialista.
Mientras tanto, otra buena noticia llega desde los tribunales estadounidenses. La Corte Suprema frenó los aranceles de Trump, y México salió “uno de los países menos afectados”, gracias al T-MEC. La posición relativa del país, según Ebrard, “mejoró”.
La narrativa oficial está clara: un golpe contra un capo no es solo un triunfo policial. Es moneda de cambio político, un refuerzo para la confianza comercial y un escudo para el megaevento deportivo que viene. El teatro geopolítico tiene un nuevo acto.




